¡El jamón casero al horno es una receta sencilla y fácil! ¡El aperitivo perfecto para comidas festivas!

Nada más que una mezcla de especias y un trozo de lomo de cerdo para conseguir un delicioso manjar que conquistará tu paladar y te convencerá de que los embutidos comerciales no son tan sabrosos como los caseros, con tus propias manos.

INGREDIENTES:

– 1,6 kg de músculo de cerdo;

– 16 g de sal gruesa;

– 16 g de sal nitrito;

condimentos:

– 2 g de pimienta negra con guisantes;

– 5 granos de pimienta de Jamaica;

– 2 g de ajo granulado;

– 2 g de hoja de laurel;

– 2 g de orégano seco;

– 2 g de cilantro;

– 2 g de nuez moscada.

*La sal de nitrito se puede sustituir por sal gruesa. En este caso, su importe se duplica.

MÉTODO DE COCCIÓN:

1. Lavar y secar un trozo de carne con toallas de papel.

2. Mezclar sal gorda con sal nitrito y frotar muy bien la mezcla resultante sobre la carne por ambos lados.

3. Después de eso, envuélvalo en varias capas de film transparente y guárdelo en el frigorífico durante una semana.

4. Moler en un mortero la hoja de laurel, los granos de pimienta negra y la pimienta de Jamaica. Después de eso, agrega el orégano, el cilantro, la nuez moscada, el ajo granulado y machaca un poco más para combinar bien. Transfiera la mezcla de especias a un recipiente adecuado.

5. Saque la carne del frigorífico y retire el film transparente. Divida la mezcla de especias por la mitad y frótela sobre la carne por ambos lados.

6. Transfiera a una fuente para horno y colóquelo en un horno frío. Poner la calefacción a 70°C. Después de una hora, aumentar la temperatura a 80°C. Después de eso, continúa cocinando la carne por otras dos horas sin abrir la puerta del horno.

7. Pasadas las dos horas, empieza a comprobar la temperatura de la carne con un termómetro de cocina. Es muy importante que no supere los 74°C. Por supuesto, esto puede variar dependiendo de las características de tu horno y del grosor del corte de carne. Después de eso, hornea la carne durante aproximadamente una hora y media.

8. Sácalo del horno, cúbrelo con film transparente y mételo inmediatamente en el frigorífico. De esta forma conseguirá la textura y finura características del auténtico jamón.

9. Saque las golosinas del frigorífico, séquelas con toallas de papel, transfiéralas a una picadora y córtelas en rodajas. Sirve el jamón obtenido con mucho gusto sobre un trozo de pan fresco para el desayuno, o sírvelo sin preocupaciones en cualquier mesa festiva, ¡porque queda muy sabroso y vistoso!

¡Le deseamos un agradable apetito en el círculo de sus seres queridos!

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