¡Una vez cada 2-3 años, se debe trasplantar la orquídea! ¡No ignores este importante procedimiento si quieres tener orquídeas hermosas y saludables!
NECESITAS:
– una olla transparente más grande;
– sustrato de plantación (usamos arcilla expandida);
– agua;
– tijeras afiladas y desinfectadas;
– pinzas;
– agua oxigenada, carbón medicinal o canela molida.
PROCEDIMIENTO:
1. No riegue la orquídea durante 1-2 semanas antes del trasplante.
2. Sácalo con cuidado de la olla.

3. Retire el revestimiento viejo que lo rodea. No insistas en las piezas a las que se unen las raíces de la orquídea, déjalas como están.

4. Cortar con cuidado las raíces secas y podridas: completamente o hasta tejido sano. Si la raíz seca o podrida se continúa con tejido sano, desinfecte la sección con peróxido de hidrógeno, carbón medicinal o canela molida.

5. Utilice unas pinzas para quitar las escamas secas de la base y el tallo de la planta.


6. Elige una maceta transparente en la que quepan las raíces de la orquídea y deja algo de espacio libre alrededor de ellas. Coloca la orquídea en la maceta. Se pueden agregar raíces aéreas pequeñas y dobladas a la maceta, y las gruesas y rectas se pueden dejar como están.

7. Añade sustrato húmedo a la maceta, rellenando todos los huecos.

8. Después de 2 días, riega la orquídea como de costumbre, porque sus raíces permanecen secas: el sustrato húmedo no puede humedecerlas lo suficiente.

9. ¡Cuida la orquídea y disfruta de su belleza!
¡Bien en el jardín!