Os presento una receta de un postre apetitoso y atractivo para las vacaciones de invierno. No requiere horneado, leche condensada ni gelatina. ¡Todos los invitados quedarán encantados con su sabor!
INGREDIENTES:
– 3 mandarinas;
– 80 g de mantequilla;
– 60 g de azúcar glass o en polvo;
– 170 g de ricotta o queso de vaca (blando);
– 12 galletas de 6×8 cm;
– leche;
– 50 g de chocolate blanco;
– frutos secos, nueces y azúcar glass (para decoración).
MÉTODO DE COCCIÓN:
1. Pelar las mandarinas y cortarlas por la mitad.

2. En un recipiente hondo, agregue la mantequilla a temperatura ambiente. Batir con una batidora hasta que quede esponjoso y cremoso. Después de eso, agregue un poco de azúcar glass o mezcle. Como resultado, deberías obtener una composición esponjosa y cremosa.

3. Agrega queso ricotta o queso tierno y vuelve a mezclar los ingredientes.

4. Verter la nata resultante en una manga pastelera.

5. Montar el bizcocho: poner una lámina de galletas de 3×3 empapadas en leche en el fondo de una bandeja de horno cubierta con film transparente. Cúbrelo con crema.

6. Agrega las mandarinas en el centro, con la parte hacia abajo. Luego, usando film transparente, levanta las filas laterales encima de las mandarinas. Cubre las galletas con papel aluminio y refrigera por 2 horas.


7. Saca el postre del frigorífico y cúbrelo con chocolate blanco derretido por encima utilizando una manga pastelera.

8. Después de eso, decora el postre con frutos secos y nueces. Deja que el chocolate se endurezca.

9. ¡Antes de servir, espolvorea el manjar resultante con azúcar glass! ¡Disfrútalo con mucho gusto!


¡Les deseo un agradable apetito en el círculo de sus seres queridos!