Fresas confitadas. ¡Una delicia muy apetecible!

A pesar de que lleva mucho tiempo prepararlas, las fresas confitadas merecen todo el esfuerzo. Parecen gelatina. Si no están completamente secos, conservan su brillo y lucen geniales. ¡Una forma interesante de conservar estas sabrosas y aromáticas frutas!

INGREDIENTES:

– 1 kg de fresas;

-800-900 g de azúcar (dependiendo del dulzor de las fresas);

– 200 ml de agua;

– una pizca de sal de limón.

MÉTODO DE COCCIÓN:

1. Elige fresas maduras, frescas (cuanto menos tiempo haya pasado desde su recolección, mejor, ya que no tienen tiempo de deshidratarse), pero lo suficientemente firmes y sin signos de deterioro. Lávalas y deséchalas en un colador. Déjelas secar, luego retire los tallos (quitar los tallos antes de lavarlas hará que las fresas se remojen en el agua y eventualmente se conviertan en papilla). Dejamos unas cuantas fresas con rabo para ver cómo quedarían después del enlatado.

2. Poner el azúcar y el agua en un bol ancho (nosotros usamos un bol esmaltado). Caliéntalos hasta que el azúcar se disuelva por completo y el almíbar resultante comience a burbujear. Agrega sal de limón.

3. Agrega las fresas. Mezclar bien con una espátula para que todas las fresas queden cubiertas de almíbar. Hervir durante 2-3 minutos desde el momento en que hierve el almíbar. Luego retíralas del fuego y déjalas enfriar por completo.

4. Colar el almíbar separándolo de las fresas. Llevar a ebullición y luego verter nuevamente la fruta. Coloca la fruta en el almíbar a fuego moderado y calienta hasta que el almíbar comience a burbujear. Retíralas del fuego y déjalas enfriar a temperatura ambiente.

5. Vuelva a colar el almíbar. Cocine hasta obtener la consistencia de mermelada. Para comprobar que esté listo, ponerlo con una cuchara en un plato y dejar enfriar un poco. Luego dibuja un surco en el medio: si sus bordes permanecen rectos, sin juntarse, entonces el almíbar está listo.

Es muy importante hervir lo suficiente el almíbar. De lo contrario, las frutas confitadas perderán rápidamente su color saturado y su apariencia apetitosa.

6. Vierta el almíbar caliente sobre las fresas. Desde el momento de hervir, hervir durante 1 minuto. Retíralas del fuego y déjalas enfriar por completo.

7. Retirar las fresas del almíbar y esparcirlas en las bandejas. Déjalas secar en el alféizar de la ventana o en el balcón, volteándolas de lado a lado varias veces al día. Las secamos durante 4 días porque nos encantan las frutas confitadas y brillantes. Pero también puedes secarlas hasta que aparezca un polvo blanquecino en su superficie.

Si se desea, se pueden secar en un horno calentado a 35-40°C‌ o en una secadora. Pero en este caso es necesario sacarlos periódicamente del horno o deshidratador y dejarlos enfriar para que no se sequen. 

8. Si quieres que las frutas confitadas mantengan su brillo, debes guardarlas en el congelador: en capas separadas por papel de horno. Si piensas conservarlos por poco tiempo, puedes guardarlos en el frigorífico. 

¡Les deseo un agradable apetito en el círculo de sus seres queridos!

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