
¡Las chuletas con relleno de queso quedan maravillosamente jugosas y sorprendentemente sabrosas! ¡Tus familiares literalmente te rogarán que los hagas una y otra vez, y así hasta el infinito!
Estas chuletas se pueden preparar para cualquier evento festivo. Se convertirán a la vez en el plato principal, guarnición y refrigerio de sus invitados.
Ingredientes necesarios para cocinar albóndigas con relleno de queso:
- Pollo picado (preferiblemente casero) – 1000 g;
- Cebolla – 1 pieza;
- Huevos de gallina – 2 piezas;
- Harina de maíz – 2 cucharadas. l.;
- Harina de trigo – 5 cucharadas. l.;
- Mantequilla – 200 g;
- Jugo de limón – 2 cucharadas. l.;
- Queso duro – 100-120 g;
- Eneldo – 1 manojo;
- Levadura en polvo;
- Condimentos según el gusto: 2 cucharaditas;
- Aceite de girasol (para freír) – 300 ml.
Preparación paso a paso de chuletas con relleno de queso.
Para preparar carne picada, tuerza el filete de pollo con una picadora de carne. Haz lo mismo con las bombillas. Sazone la carne torcida con cebolla con sal, pimienta y mezcle bien.
A continuación, corta la mantequilla en trozos rectangulares (barras). Mete la mantequilla en el congelador para que se congele y no quede blanda.
Rallar finamente el queso y picar finamente el eneldo. Puedes hacer lo contrario. Nada cambiará a partir de esto.
Para la masa, combine los huevos, el jugo de limón, agregue una cucharadita de sal y media cucharadita de ajo seco, pimentón y cúrcuma. Mezclar bien.
A continuación, agrega dos tipos de harina (agrega solo dos cucharadas de harina de trigo), una pizca de levadura en polvo y ¼ de taza de agua. Las tres cucharadas de harina restantes se necesitan para enrollar las chuletas crudas antes de freírlas.
Forme hamburguesas. Cubra la superficie de trabajo con film transparente. Ponle una cucharada de carne picada y aplánala para que quede una torta.
Uno a uno, mojar un trozo de mantequilla en eneldo o queso y colocar en el medio del pastel de carne. Luego, con ayuda de un film, gíralo formando un dedo.
Sumerge el dedo en harina y luego en masa y ya lo puedes freír.
Freír el dedo por ambos lados hasta que esté dorado. Precalentar bien la sartén con aceite. Echa mucho aceite, no te arrepientas.
Transfiera las chuletas terminadas a un plato cubierto con varias capas de toallas de papel. Así eliminarás el exceso de grasa.
Puedes servirlo en la mesa. Las chuletas son deliciosas tanto frías como calientes.
